En la sesión cuatro se leyó el cuento “El gato con botas” se escogió un cuento tradicional del cual algunos niños tenían un conocimiento, lo que hizo que se interesaran en la lectura del cuento. El maestro inicia presentándoles el cuento a los niños, comentándoles acerca de las diferentes versiones que se encuentran por ser un cuento tradicional. Les explicó a los niños que la versión escogida era la de los hermanos Grimm. Se les comentó también que eran unos hermanos alemanes que se dedicaron a recopilar algunos cuentos. También, se les recordó a los niños la importancia de escuchar el cuento de manera atenta y que una vez finalizado se abriría un espacio para conversar sobre el cuento. Es importante aclarar que la versión leída no podía ser una fotocopia, ya que uno de los propósitos era que los niños entraran en contacto con los libros, sus características, cuidados y el manejo que se le deba dar a un libro.
Luego, la docente realizó la lectura en voz alta del cuento “El gato con botas” sin saltear párrafos ni sustituir palabras, se varió el tono de voz para marcar los cambios de personajes, sus estados de ánimo, en la medida en que se les fue mostrando las imágenes del cuento. La sesión se finalizó abriendo un espacio para conversar sobre las emociones que despertó el cuento. Para ello, la docente intervino planteando algunas preguntas acerca de las impresiones que generó la historia, lo que más les gustó, con que personaje se identificaron y les propuso que se pusieran en el lugar del gato. Después de plantear estas preguntas, esperó que los comentarios nacieran de manera espontánea, pero al ver que no fue así, decidió proponer nuevas preguntas como:
-¿qué hizo el gato para que su amo se convirtiera en Marqués?
N: Se comió al ratón
-¿Por qué creen que el gato le dijo al gigante que se convirtiera en ratón?
N: Para podérselo comer
En general los niños respetaron las condiciones acordadas y descritas al principio ya que alzaban la mano para pedir la palabra, respetaron la palabra del compañero. Debido a que los niños no estaban acostumbrados a este tipo de lecturas su participación se centró sólo en la escucha, fueron muy pocos los comentarios realizados por los niños y la gran mayoría manifestaron estar de acuerdo con lo que el compañero había dicho.
En la siguiente sesión se leyó otro cuento tradicional “Los tres cerditos”. La docente leyó la cartelera de las condiciones pautadas para participar del espacio de lectura. Luego, pasó a presentarles a los niños el libro, les leyó el titulo y la editorial en la medida en que los iba señalando con el dedo. También, les comentó que al igual que el cuento del “gato con botas”, también era un cuento tradicional y por eso, no estaba escrito el nombre del autor en el libro. Se aprovechó para hablar del autor anónimo. Los niños durante este primer momento manifestaron poco interés, querían que se les leyera el cuento y no se interesaron por la presentación del mismo. Es por esta razón, que se convirtió en una prioridad de la secuencia acercar a los niños a el mundo de del libro y de la producción y circulación literaria. Después, el docente leyó el cuento en voz alta, pausadamente, cambiando de voz, mostrando las ilustraciones para procurar transmitir con la lectura el efecto que el cuento le produce al lector: miedo, sorpresa, tranquilidad, emoción. Los niños atendieron y mostraron interés en la lectura del cuento, rompieron algunas condiciones para acercarse al libro y poder observar más de cerca las imágenes. Los niños mostraron mucho interés, les gustan mucho los libros con ilustraciones. Se evidenció una mayor participación en el momento de la conversación después de la lectura.
En la sesión seis le correspondió a los cuentos literarios de autor conocido, en este caso se escogió el cuento “El más poderoso” de Keiko Kazsa. Para esta sesión, le correspondió a una de las niñas del grupo leer la cartelera. Luego, a partir de la imagen de la portada se les pidió a los niños que observaran la portada y que dijeran sobre que se podría tratar el cuento. Una de las anticipaciones propuestas por los niños fue el reconocimiento de los personajes que estarían en el cuento. Igualmente, la docente también presentó a la autora y la editorial Norma y especificó que el cuento pertenecía a una colección llamada “Buenas noches”. Seguidamente se leyó el libro y una vez finalizada la lectura, se pasó al momento de la conversación. Algunas de las preguntas planteadas fueron:
- ¿Qué les gustó del cuento?
N: cuando el oso asusto a la viejecita
- ¿Cómo se llamaba el gigante?
N: Jorge
- ¿Quién era el más poderoso?
N: La viejecita
- ¿Que representaba la viejecita para Jorge?
N: la mamá
En la siguiente sesión se decidió leer otro cuento de Keiko Kazsa y esta vez le correspondió a “El día de campo de don Chancho”. El propósito que se buscaba era que los niños siguieran la lectura y pudieran establecer un contacto emocional y físico con el libro. Se desarrolló igual que todas las sesiones anteriores, presentación del cuento, lectura del cuento y conversación para socializar las emociones despertadas por la lectura. En el momento de la lectura, el cuento se leyó muy pausadamente y se iba mostrando las ilustraciones del libro a los niños. Los niños atendieron activamente, tratando de dar características especiales a los diferentes personajes, participando con sonidos de voz, por ejemplo cuando la señorita Cerda gritaba asustada por el monstruo, grita suavemente para dramatizar mejor la escena. En la lectura de este cuento fue un momento especial ya que los niños disfrutaron muchísimo del cuento y se divirtieron al ver como quedaba don chancho disfrazado de los demás animales. Se pudo observar que este fue uno de los cuentos que más les gustó a los niños.
En esta selección de libros no podía faltar uno de los autores favoritos de los niños Anthony Browne y su cuento “Willy el tímido” fue el escogido para la sesión ocho. Este libro fue muy especial ya que además de lograr que los niños atendieran y comprendieran la lectura se vincularon emocionalmente con el texto. Se presentó el cuento, se habló de Browne y su personaje Willy. En esta sesión se evidenció un cambio en la actitud de los niños frente a la información que se les daba sobre el autor. Manifestaron mucho interés por la vida del autor. La lectura de este libro fue muy especial, ya que la docente a medida que iba leyendo les iba mostrando todas las ilustraciones, pues este es un libro álbum. Es importante resaltar que este tipo de libros presenta dos niveles de lectura, el texto se complementa con la ilustración. Además, la docente detenía su lectura para explorar algunos detalles de la ilustración y comentar con los niños sobre lo que iban observando, la ropa que usa Willy, la diferencia en los músculos de los demás con los de Willy, los que obtuvo al final… En este momento es el de más disfrute pues se puede observar que a los niños les gusta este tipo de cuentos y disfrutan de la lectura. En el conversatorio final en esta sesión se fotocopiaron las ilustraciones del libro y las recortamos y pegamos en un palo de maqueta para que los niños reconstruyeran la historia, pues se observó que se podía pasar a la renarración del cuento con la ayuda de un títere.
En las dos últimas sesiones se leyeron los cuentos: “El poni, el oso y el manzano” y “la bella durmiente”
Para la lectura del cuento “El poni, el oso y el manzano” se les dijo a los niños, que ellos iban a participar leyendo el dibujo y así realizar una lectura a dos voces. La docente les explicó que debido a que era un texto donde toca remplazar los dibujos por las palabras, ellos debían ayudarla. Fue un éxito total ya que los niños estuvieron muy atentos y participativos durante la lectura y se pudo verificar que unos de los propósitos que consistía en hacer que los niños siguieran la lectura y precisaran que palabras remplazaban los dibujos y completar verbalmente los enunciados fuera alcanzado, ya que en este momento los niños tuvieron en cuenta las condiciones para participar en el espacio de lectura en voz alta, en su participación se evidencio que habían interiorizado esta normas y estuvieron muy atentos, a pesar de que el cuento era un poco extenso la atención se mantuvo hasta el final.
Y con relación a la lectura del cuento “La bella durmiente” se pudo observar como los niños ya buscaban el momento de la lectura, se ubicaban y esperaban a que la docente presentara el cuento para esa sesión. El propósito planteado había sido alcanzado.